Con el paso de los años, es habitual realizar controles periódicos de la vista, revisiones médicas generales o seguimientos de distintos aspectos relacionados con la salud. Sin embargo, la audición suele quedar en un segundo plano, a pesar de que desempeña un papel fundamental en nuestra comunicación, bienestar y autonomía. Por ello, realizar revisiones auditivas periódicas a partir de los 45 o 50 años es una medida altamente recomendable.